Introducción
Querido lectores a continuación se hablara de los trastornos alimenticios mas comunes en el mundo como la anorexia y bulimia, sus causas y consecuencias que al leerlas podrán entender los problemas que sufren los adolescentes en México y todo el mundo.
A continuacion les dejo unos links para que se guien en su tarea c:
http://es.wikipedia.org/wiki/Trastorno_alimentario
http://trastornosalimenticios.org/
http://www.monografias.com/trabajos16/trastornos-alimenticios/trastornos-alimenticios.shtml
http://www.salud180.com/salud-z/trastorno-alimenticio
http://www.monografias.com/trabajos33/sicopatologias-alimentarias/sicopatologias-alimentarias.shtml
http://www.news-medical.net/health/What-is-an-Eating-Disorder-(Spanish).aspx
http://trastornosalimenticios.bligoo.com.mx/tipos-de-trastornos-alimenticioshttp://bienestar.salud180.com/salud-dia-dia/por-que-se-originan-los-trastornos-alimenticioshttp://www.oceanica.com.mx/trastornos-alimenticios.html
http://www.bidmc.org/YourHealth/TherapeuticCenters/EatingDisorders.aspx?ChunkID=123826
Tarea:
*Elaborar una diapositiva sobre los tipos de trastornos mas comunes entre los adolescentes de entre 15 y 19 años en México, sus causas mas comunes y elaborar tripticos para repartir en clase.
Proceso:
Elaboraras una investigación sobre las diversas razones por las cuales inician los trastornos alimenticios en hojas blancas con introduccion, desarrollo y conclusion y un dibujop o collaje de personas del medio artistico que han pasado por este tipo de problemas.
A qui les dejo un ejemplo:
Evalucion:
Se calificara la ortografia
las fuentes de las que tomaste la informacion
limpieza e imaginacion con la que redactes y decores tu tarea
Se debera entregar con folder negro
Hoja de presentacion a computadora
A continuacion les dejo informacion que espero y les sea util.
Este trabajo tendra el valor del 100%
Un trastorno alimentario es una de las varias enfermedades crónicas y progresivas que, a pesar de que se manifiestan a través de la conducta alimentaria, en realidad consisten en una gama muy compleja de síntomas entre los que prevalece una alteración o distorsión de la auto-imagen corporal, un gran temor a subir de peso y la adquisición de una serie de valores a través de una imagen corporal.
Factores que causan trastornos alimentarios
- Factores biológicos: Hay estudios que indican que niveles anormales de determinados componentes químicos en el cerebro predisponen a algunas personas a sufrir de ansiedad, perfeccionismo, comportamientos y pensamientos compulsivos. Estas personas son más vulnerables a sufrir un trastorno alimenticio.
- Factores psicológicos: Las personas con trastornos alimentarios tienden a tener expectativas no realistas de ellos mismos y de las demás personas. A pesar de ser exitosos se sienten incapaces, ineptos, defectivos, etc. No tienen sentido de identidad. Por eso tratan de tomar control de su vida y muchas veces se enfocan en la apariencia física para obtener ese control.
- Factores familiares: Personas con familias sobre-protectoras, inflexibles e ineficaces para resolver problemas tienden a desarrollar estos trastornos. Muchas veces no muestran sus sentimientos y tienen grandes expectativas de éxito. Los niños aprenden a no mostrar sus sentimientos, ansiedades, dudas, etc., y toman el control por medio del peso y la comida.
- Factores sociales: Los medios de comunicación asocian lo bueno con la belleza física y lo malo con la imperfección física. Las personas populares, exitosas, inteligentes, admiradas, son personas con el cuerpo perfecto, lo bello. Las personas que no son delgadas y preciosas son asociadas con el fracaso.
[editar]Trastornos alimentarios más comunes
Los distintos síndromes se agrupan bajo la denominación de trastornos de la conducta alimentaria.
[editar]Trastorno por atracón
Se habla de trastorno por atracón cuando se produce una sobreingesta compulsiva de alimentos. Después de este ataque de glotonería aparece una fase de restricción alimentaria en la que baja la energía vital y se siente la necesidad imperiosa de comer. Una vez que se inicia otra sobre ingesta, disminuye la ansiedad, el estado de ánimo mejora, el individuo reconoce que el patrón alimenticio no es correcto y se siente culpable por la falta de control; aun así la persona con este trastorno continúa con este comportamiento a sabiendas de que le causa daño a su cuerpo y salud.
Fundamento: Los adolescentes presentan con relativa frecuencia trastornos de la conducta alimentaria, depresivos, del aprendizaje y conductas violentas, detectados tardíamente en muchas ocasiones. El objetivo de este trabajo fue investigar la presencia de signos de alerta ante estos trastornos entre los adolescentes y relacionarlos con el entorno social y familiar y los hábitos de vida. Métodos: Estudio transversal descriptivo, mediante encuesta a 2.178 adolescentes de 12 a 16 años, representativos de los adolescentes de Cantabria. Los signos de alerta se definieron a partir de los criterios de la Asociación Médica Americana y Asociación Americana de Psiquiatría. Resultados: El 4,2% de los adolescentes presenta signos de alerta de trastornos del aprendizaje, asociados al sexo masculino, a la asistencia a colegios públicos y a repetir curso. El 4,3% y el 10,2% presenta signos de alerta de trastornos de la conducta alimentaria y trastornos depresivos, respectivamente, estando ambos asociados al sexo femenino. El 8,4% tiene signos de alerta de conductas violentas, más frecuente en varones. Los signos investigados están distribuidos homogéneamente y aumentan con la edad. Están asociados de forma estadísticamente significativa con mayor consumo de tabaco, alcohol y drogas ilegales, episodios de embriaguez y determinado uso del tiempo libre por parte de los propios adolescentes, y con mayor consumo de sustancias adictivas por amigos y familiares. Conclusiones: La prevalencia de signos de alerta en la adolescencia y sus consecuencias individuales y familiares, a corto y a largo plazo, justifican la detección en atención primaria, mediante cuestionarios sencillos que orienten al diagnóstico precoz. Palabras clave: Adolescentes. Conducta alimentaria. Depresión. Aprendizaje. Violencia.
La adolescencia es una etapa de la vida en la que pueden observarse trastornos de la conducta alimentaria, depresivos, del aprendizaje y conductas violentas, detectados tardíamente en muchas ocasiones. Diversos estudios poblacionales investigan su prevalencia1-6 y otros intentan detectar, a través de la presencia de diversos signos, a los adolescentes con riesgo de padecer algunas de estas situaciones7,8. También se han delimitado patrones o perfiles diferenciados relacionados con estos trastornos y que pudieran ser predictivos de estas patologías en la adolescencia9-11. De no mediar un diagnóstico precoz y un tratamiento oportuno, estas situaciones perdurarán e incrementarán su sintomatología a lo largo de la adolescencia, provocando dificultades personales y familiares que pueden mantenerse en la vida adulta. La detección en atención primaria, a través de una valoración rutinaria de signos de sospecha de padecer alguno de los trastornos citados, permitiría actuaciones diagnosticas y terapéuticas tempranas que redundarían en un mejor pronóstico a corto y largo plazo. Los trastornos de la conducta alimentaria se observan con frecuencia en el mundo occidental y desarrollado, habiéndose producido un aumento de su prevalencia en las últimas décadas11. Otros autores relacionan el incremento a un cambio en el patrón de presentación de los trastornos mentales12. A pesar de no estar resuelta esta controversia13 los trastornos de la conducta alimentaria, anorexia y bulimia, son una causa frecuente de enfermedad crónica en mujeres durante la adolescencia11, con sintomatología que está presente en algunos casos en los primeros años de esta época de la vida14. En el aumento de la incidencia y prevalencia de los trastornos de la conducta alimentaria estarían involucrados, además de la mejoría en los procedimientos diagnósticos, el cambio en los valores estéticos de la sociedad, con un determinado culto al cuerpo y la influencia que los medios de comunicación puedan ejercer al relacionar la perfección corporal con éxito social, además de otros factores sociosanitarios13. Existen diversos medios para evaluar los trastornos de la conducta alimentaria, como el EAT y EDI15,16 y hay autores que proponen para atención primaria, cuestionarios de dos y cuatro preguntas que permitirían sospechar hallarse ante estos trastornos17,18. En estos tests rápidos se investiga fundamentalmente la imagen corporal, hábitos alimenticios y realización de dietas de adelgazamiento. En relación a los trastornos de la conducta alimentaria la insatisfacción corporal se ha identificado como uno de los factores de riesgo19 y las dietas y el desorden alimentario como conductas de riesgo20. También se han analizado conductas anoréxicas entre adolescentes y se ha observado que una amplia mayoría de las mujeres preferiría estar más delgada y perder peso para sentirse con una figura corporal ideal, y la mitad de ellas reconocen haber hecho régimen alimenticio; los valores encontrados en varones se reducen a más de la mitad21. Un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado condicionan una mejor evolución de estos trastornos, por lo que el personal sanitario en atención primaria debería investigar los comportamientos de riesgo y sus signos de alarma, y de esta forma llegar a un diagnóstico precoz a través de una investigación más profunda22. Los trastornos emocionales y el humor deprimido transitorios, se detectan con frecuencia entre los adolescentes. La presencia de trastornos depresivos mayores en estas edades fue puesta en duda durante mucho tiempo y desde hace pocas décadas se acepta su diagnóstico en la adolescencia, lo que ocurre con relativa frecuencia2. Los trastornos depresivos mayores en los adolescentes se asocian con mayor consumo de tabaco, alcohol y drogas ilegales y con actividades sexuales de riesgo23,24, ideas suicidas e intentos de suicidio25,26. La depresión mayor se ha identificado como la tercera causa de trastornos psiquiátricos, después del insomnio y la distimia, en la población general adolescente española a los 18 años, según criterios DSM-III-R5, y es el segundo diagnóstico en frecuencia, con criterios CIE-10, entre aquéllos que solicitan tratamiento psicológico o son derivados para ello6. Los adolescentes con depresión mayor a los 18 años de edad, refieren mayoritariamente sintomatología depresiva antes de los 14 años y una tercera parte de ellos fueron diagnosticados en esta edad9. Los síntomas depresivos en la adolescencia son factores de riesgo para padecer trastornos mentales en jóvenes adultos, entre ellos la depresión mayor27. Existe la recomendación de investigar rutinaria y anualmente síntomas depresivos en la adolescencia28,29 y en adultos se utilizan cuestionarios cortos para realizar cribado de estos trastornos30. Las dificultades escolares31 o fracaso escolar, definido como la no consecución de los objetivos educativos esperados32, es una situación frecuente en la adolescencia. Según datos oficiales afecta a una cuarta parte de esta población española, cifras que son superiores a otros países europeos33. Los adolescentes deberían ser examinados periódicamente en busca de problemas académicos, como la disminución o falta de progreso escolar, y también sobre signos de rechazo hacia la escuela, como son los novillos o ausencias repetidas34. Desde un punto de vista sanitario, hay un grupo de trastornos que pueden provocar un fracaso escolar, como son los trastornos del aprendizaje, que incluye a la dislexia, el trastorno de la escritura y del cálculo y otra entidad que puede estar asociada, como los déficits de atención y la hiperactividad35. Ambas situaciones deberían ser investigadas por el personal sanitario ante una dificultad escolar referida por un adolescente34. La violencia en la adolescencia, en aumento en las últimas décadas, es considerada como un problema de salud pública en determinados países como Estados Unidos36. Su prevalencia en adolescentes europeos, aunque menos estudiada, es menor que la norteamericana37. Los análisis de la violencia entre los jóvenes españoles muestran que por un lado pueden ser víctimas de comportamientos violentos por su entorno social, su familia y por desconocidos, y por otro, ser parte activa a través de comportamientos agresivos, con mayor frecuencia con sus pares y en segundo lugar con sus padres4. La violencia, junto a otros factores, está relacionada con la alta morbimortalidad en estas edades38 y asociada a un mayor consumo de drogas legales e ilegales, prácticas sexuales de riesgo, e ideas y conductas suicidas39,40. Entre los adolescentes se pueden identificar signos que alerten sobre la presencia de estas conductas e intentar realizar actuaciones preventivas entre ellos41. En atención primaria, la utilización de cuestionarios simples referidos a situación escolar y uso de drogas en la adolescencia, pudieran ser predictivos de conductas violentas posteriores42. El objetivo de este estudio es investigar la presencia de signos de alerta de trastornos de la conducta alimentaria, depresivos, del aprendizaje, y de conductas violentas entre los adolescentes y relacionarlos con el consumo de alcohol, tabaco y drogas no legales, así como con sus hábitos de vida y el entorno.
SUJETOS Y MÉTODOS Población de estudio El estudio, transversal y descriptivo, fue realizado entre la población de 12 a 16 años de la Comunidad Autónoma de Cantabria, constituida por 25.200 adolescentes, todos ellos escolarizados en Educación Secundaria Obligatoria. Se estimó un tamaño muestral de 2.112 encuestas para p=0,40, d =2% y α=0,05. Dada la relación de alumnos por aula en esta Comunidad y previendo negativas a participar, absentismo escolar y descartes por errores en la cumplimentación de la encuesta, se decidió encuestar a los alumnos de 92 aulas. Teniendo en cuenta la distribución de la población en áreas rurales y urbanas (1/2), se dividieron éstas según pertenecieran a núcleos de población menores o mayores a 10.000 habitantes, obteniéndose 32 aulas rurales y 60 aulas urbanas. Además, las aulas se clasificaron en públicas y concertadas según la proporción existente en esta comunidad entre estas dos modalidades de educación (7/3). Las aulas se repartieron aleatoriamente respetando los criterios de estratificación. Previa autorización de la Dirección General de Educación del Gobierno de Cantabria y de los colegios seleccionados, y después de la realización de un estudio piloto, el trabajo de campo se llevó a cabo entre el 20 de noviembre de 1999 y el 31 de enero de 2000. Descripción de la muestra Se analizaron las encuestas de 2.178 adolescentes (50,1% varones, 49,9% mujeres), con edades comprendidas entre los 12 y 16 años, y distribuidos por edades según los siguientes porcentajes: 12 años: 19,29 %, 13 años: 21,18 %, 14 años: 24,48 %, 15 años: 22,42 % y 16 años: 12,53 %. El 66,9% reside en zonas urbanas y el resto en rurales, concurriendo el 69,4% de los encuestados a colegios públicos y el resto a enseñanza concertada. Cuestionario El cuestionario, diseñado específicamente para este estudio, y basado en el cuestionario FRISC43, constaba de 88 preguntas, de las cuales 46 eran con opción doble y el resto múltiple con una única respuesta válida. Fue cumplimentado por los alumnos en sus aulas de forma anónima y voluntaria, con la presencia del personal docente habitual y de un investigador. Se garantizó previamente a los adolescentes la confidencialidad de los datos. Se recogieron variables demográficas, consumo de drogas legales e ilegales entre los adolescentes, sus amigos y familiares. También diferentes aspectos sobre ocio y tiempo libre, variables psicoafectivas, alimentarias, relacionadas con el aprendizaje y con conductas violentas. No hubo negativas por parte de los alumnos para ser encuestados y se excluyeron las encuestas pertenecientes a adolescentes con edades fuera de rango, o con errores de cumplimentación. Definición de signos de alerta Para considerar a un adolescente como portador de signos de alerta frente a los trastornos a investigar, se definieron las condiciones que debía reunir para ser incluido en cada grupo, a partir de diversos parámetros encontrados en la literatura y que fueron los siguientes:
Signos de alerta de trastornos de la conducta alimentaria: La Guía de las Actividades Preventivas en el Adolescente de la Asociación Médica Americana recoge que conductas de mantenimiento crónico de dietas y mala imagen corporal deberían alertar al médico para realizar una valoración más profunda con el fin de descartar el diagnóstico de anorexia nerviosa o bulimia. Se definieron como signos de alerta los siguientes: - Conductas de mantenimiento crónico de dieta.
A continuacion les dejo unos links de videos para que se apoyen.
http://www.youtube.com/watch?v=WLR8j5kfbNc
http://www.youtube.com/watch?v=uBEh9CsgvQM
http://www.youtube.com/watch?v=ccV6qcH_tI0
Conclusion:
Con la informacion contenida en este blog aprenderas a identificar a las personas que tienen tendencias a sufrir de trastornos alimenticios, para poderlas ayudar y ala vez informarte sobre lo que son, sus causas, consecuencias y en que tipo de centros pueden recibir ayuda.



